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El Código Ético de las empresas y su obligado cumplimiento

El Código Ético de las empresas y su obligado cumplimiento

El Código Ético de las empresas y su obligado cumplimiento

 

 

Vamos a comentar en esta entrada una sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que aunque data de abril de 2016, ha sido declarada su firmeza en mayo de 2017 al no haber sido admitido un Recurso de Casación contra la misma.

El asunto se deriva de unos hechos centrados en las actuaciones de un trabajador que ostentaba el cargo de jefe superior de una empresa en San Sebastián, que fue despedido por causas disciplinarias en junio de 2015 por haber “…cometido de forma reiterada actos de discriminación sexuales o por razón de sexo, así como comentarios racistas y xenófobos respecto de personas de otras etnias y nacionalidades, y también un absoluto desprecio y maltrato verbal a sus más inmediatos superiores jerárquico en la empresa, así como a los empleados que dependen directamente de él…”. Del mismo modo se indicaba que su conducta constituía “…acoso moral, y  que algunos trabajadores de la empresa, de enorme competencia y proyección profesional la habían abandonado, o habían sido recolocados en otras oficinas”. Se motivaba que el despido en la violación del Código Ético de la empresa.

Tras un acto de conciliación sin avenencia, el empleado presentó demanda que fue desestimada por el Juzgado de lo Social nº 5 de los de San Sebastián, declarando procedente el despido.

Presentado Recurso de Suplicación ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, la Sala de lo Social del mismo considera probadas las vejaciones verbales y el acoso moral por parte del trabajador, por lo que en ése aspecto considera inaceptable el recurso. Sin embargo, la Sala valora a continuación lo relativo a la correcta aplicación del Código Ético  y en esto se centra el núcleo de la sentencia. Dicho código señalaba que “…cuando existen denuncias e investigación de las violaciones del código de ética, en todos los casos,  el empleado recibirá una notificación con anticipación y una oportunidad de explicar sus accione “. Dado que esa notificación no tuvo lugar, la Sala señala que dicha omisión supone que se declare improcedente el despido dada la obligatoriedad de esa  audiencia previa, para dar la oportunidad al afectado de defenderse y hacer las alegaciones que estime oportunas.

Se estima, en consecuencia, el recurso, y ello supone que el despido es improcedente, sin apreciar causa de nulidad, y se fija la readmisión del trabajador o la indemnización de 132.676,1 euros.

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